Desde hacía un tiempo llevaba pensado un cambio en el equipo que llevo forjando desde hace algún tiempo. La última compra que hice fue en Diciembre, un Ultra Angular Tokina 11-16 (en ESTE enlace hablo de él). El motivo por el que compré dicho objetivo no era otro que hacer más fotografía de paisajes, o esa era mi intención y mi inquietud por aquel momento, que si un par de filtros ND por aquí, que si Polarizador por ahí... al final nada de nada, compré el objetivo y punto.
Resulta que desde finales de Diciembre llevo realizados unos cuantos trabajos y el Tokina pasaba siempre al fondo de la mochila por la escasa utilidad que tenía en esos momentos en los que usaba los Carl Zeiss o el Yashica manuales.
Como todo el mundo que hace fotos sabe, el equipo está en constante cambio para adaptarse a las necesidades de cada uno. Para los trabajos que me encargaban necesitaba algo versátil (zoom), rápido y de calidad por lo que empecé a valorar la compra de un zoom básico pero que según análisis estaba bastante bien, el Tamron 17-50 f2,8. Estaba casi decidido a comprarlo hasta que lo vi en persona y me defraudó... que el anillo de enfoque gire cuando está en AF es algo que no soporto, la calidad de construcción no era su fuerte y al final opté por mirar otras opciones. Una de ellas era el Sigma 17-50 f2,8 OS (AQUÍ comparan al Sigma con el Tamron por si alguno duda entre la compra de estos dos), pero estabamos con el mismo problema de el anillo y se le sumaba otro, el precio que no era contenido para este tipo de objetivos que sólo valen para APS-C y te empiezas a hacer esa pregunta "¿Si me cambio en un futuro a FF?... estos objetivos no me van a valer y voy a tener que venderlos (incluyendo el Tokina 11-16)". La decisión estaba clara, tenía que vender el Tokina que pocos meses atrás había comprado y que tuvo un uso casi nulo para lanzarme a la serie L de Canon.
Resulta que desde finales de Diciembre llevo realizados unos cuantos trabajos y el Tokina pasaba siempre al fondo de la mochila por la escasa utilidad que tenía en esos momentos en los que usaba los Carl Zeiss o el Yashica manuales.
Como todo el mundo que hace fotos sabe, el equipo está en constante cambio para adaptarse a las necesidades de cada uno. Para los trabajos que me encargaban necesitaba algo versátil (zoom), rápido y de calidad por lo que empecé a valorar la compra de un zoom básico pero que según análisis estaba bastante bien, el Tamron 17-50 f2,8. Estaba casi decidido a comprarlo hasta que lo vi en persona y me defraudó... que el anillo de enfoque gire cuando está en AF es algo que no soporto, la calidad de construcción no era su fuerte y al final opté por mirar otras opciones. Una de ellas era el Sigma 17-50 f2,8 OS (AQUÍ comparan al Sigma con el Tamron por si alguno duda entre la compra de estos dos), pero estabamos con el mismo problema de el anillo y se le sumaba otro, el precio que no era contenido para este tipo de objetivos que sólo valen para APS-C y te empiezas a hacer esa pregunta "¿Si me cambio en un futuro a FF?... estos objetivos no me van a valer y voy a tener que venderlos (incluyendo el Tokina 11-16)". La decisión estaba clara, tenía que vender el Tokina que pocos meses atrás había comprado y que tuvo un uso casi nulo para lanzarme a la serie L de Canon.
Estaba dudoso entre dos conocidísimos objetivos de Canon: Canon 24-70 f2,8 I y el Canon 24-105 f4 IS. El más caro era el 24-70 (poco más valorando los precios que tienen). En cuanto calidad-construcción-rapidez... están igualados, algunos defienden uno y otros defienden otro. Mi opción fue la segunda por varios motivos:
- Rango focal
- Estabilizador (me llevé una sorpresa en este apartado, no me esperaba tanta calidad)
- Peso (el 24-70 pesa casi 1 kilo)
Cada persona tiene sus opiniones como dije antes, lo que para mi es importante, para otros puede ser innecesario.
Todavía no puedo hacer un análisis del 24-105 f4 IS, lo tengo desde hace unos días pero las pruebas que le pude hacer se acerca mucho a la calidad de los Carl Zeiss (siendo estos ópticas fijas y luminosas que como todo el mundo sabe consiguen una mayor calidad, pero son menos versátiles que los Zoom) sin despeinarse.
La semana intentaré hacer el análisis, aunque tenéis muchos por Internet (aquí, aquí, aquí...) quiero aportar mi granito de arena y contaros lo que yo veo.
No quería que esto fuera sólo texto, y le hice una foto para no perder práctica:
El esquema de iluminación es sencillo, pero si tenéis alguna duda ya sabéis donde preguntar:
pd: Me llegó el Yongnuo 560II después de varias semanas de espera. Pronto análisis, por el momento muy interesante y completo.
Un saludo a todos y hasta la próxima
